La Fiesta Nacional de la Chaya volvió a demostrar su peso en la economía local, pero esta vez con un dato contundente: más del 90% de ocupación hotelera en la capital riojana, alcanzando picos del 99% durante el fin de semana largo de Carnaval.
El festival, desarrollado en el Autódromo Ciudad de La Rioja, movilizó a miles de visitantes que eligieron la provincia para vivir tres noches de música y cultura popular. El resultado fue un nivel de reservas que prácticamente agotó la capacidad disponible en hoteles, hosterías y alojamientos temporarios.
El dato clave: casi lleno total
Desde la Asociación de Alojamientos Hoteleros confirmaron que la ocupación fue “casi total” en la provincia, marcando un fuerte contraste con los meses previos, atravesados por la caída del consumo y la retracción turística a nivel nacional.
Con tarifas que partieron desde los $30.000, el movimiento económico se sintió en toda la ciudad: gastronomía, transporte, comercios y servicios complementarios trabajaron a pleno.
Turismo como motor en tiempos de crisis
De acuerdo con datos oficiales brindados por el ministro de Turismo y Culturas, Gustavo Luna, arribaron 6.200 turistas a la capital riojana durante el feriado, generando un derrame económico de $2.696 millones.
En un contexto nacional complejo, la ocupación superior al 90% se convirtió en el indicador más visible del impacto real del festival sobre la economía provincial.
El gobernador Ricardo Quintela analiza además relanzar el programa Pre Viaje riojano, con el objetivo de sostener este nivel de movimiento turístico a lo largo del año.
La Chaya no solo fue escenario de música y tradición: también volvió a llenar hoteles y a posicionar a La Rioja como uno de los destinos más elegidos del Norte argentino en Carnaval.